Sama Yoga o yoga de la relajación.
Etimológicamente, SAMA significa tranquilidad, VIZRAMA relajación.
El Yoga busca la integración de los 3 planos que tiene el ser humano: el físico, el
mental y el espiritual. Mediante diversas técnicas, se busca relajar el cuerpo y la
mente para poder así entrar en contacto con el plano espiritual. Sin distracciones
físicas (dolor, contracturas) ni mentales (preocupaciones, ansiedad, deseos), una
persona puede sentir su energía fluyendo sin bloqueos y disfrutar de estados
espirituales positivos.
El Sama Yoga es una técnica que permite concentrar la mente y que, por medio de
un cambio respiratorio pausado, aflojando conscientemente la tensión muscular y
bajando su tono más alto, logra el reposo del cuerpo y la mente. El cuerpo debe
descansar profundamente pues muchas personas duermen sin descansar. La
relajación, permite que un maestro nos guíe en una clase a un estado de descanso
de ausencia de tensión. Sin tensión la respiración cambia. Y si cambio la respiración
y la hago más pausada, la tensión cambia. Sin tensión la mente no genera defensas
y desaparecen los estados mentales negativos. Por consiguiente la mente se relaja.
Es muy importante el tono de voz que utilizaremos para guiar cada una de las
técnicas. Debe ser una voz suave, dulce, grave. Se utilizan pausas, las que
provocan que el alumno preste atención. Al no escuchar nada y estar relajándose,
se produce una sensación de que se está quedando dormido. Para que esto no
suceda, inconscientemente retiene el aliento y eso provoca que su atención esté
sólo en la voz guía. Esta retención del aliento se llama kumbhaka. Practicando la
relajación las personas van aprendiendo a aflojar su cuerpo, relajar su mente y
liberar sus tensiones, para lograr el verdadero descanso y recambiar totalmente su
energía.
SAMASANAS: POSTURAS DE RELAJACIÓN Savasana: postura del cadáver o
dormilón, recostado, con la espalda y toda la parte posterior del cuerpo sobre el
suelo; Kijkilukasana: postura de la lombriz, recostado boca abajo. Estas son las
posturas que se utilizan para la relajación, siempre se indica separar un poco los
pies para liberar tensiones en las piernas, glúteos y caderas, y ubicar las palmas de
las manos hacia arriba para adoptar una actitud abierta y entregada y permitir que la
energía fluya. También se puede hacer relajación en Asanda: sentado.
SAMA SWARA: LA IMPORTANCIA DE LA RESPIRACIÓN La primera herramienta
que se utiliza para practicar la relajación es la respiración, se debe calmar y pausar
la respiración, prolongando las exhalaciones y ubicándola en el abdomen (en
savasana) o la zona lumbar (en kijkulukasana). Estas respiraciones bajas son las
únicas indicadas para la relajación porque se vuelven naturalmente más lentas y
tienen un efecto directo sobre la mente, eliminando sus defensas y estados
negativos. Practicando estas respiraciones bajas aparecen sensaciones somáticas:
Pesadez en las piernas, en los brazos, deseos y ganas de relajarse y descansar.
También se puede antes de comenzar con las técnicas de relajación, trabajar desde
el swara yoga (yoga de la respiración) las 9 respiraciones: abdominal, lumbar,
diafragmática, intercostal, dorsal, pectoral, clavicular, completa y profunda. Esto
sirve para que los alumnos empiecen a concentrarse en la respiración y aprendan a
conectarse totalmente con ella. Luego de practicar todas estas respiraciones
volvemos a centrarnos en la abdominal o lumbar para comenzar con la relajación.
RELAJACIÓN POR INDUCCIÓN.
La relajación inducida, busca la concentración. El alumno se concentrará en
nuestras palabras, en el tono de nuestra voz, que debe ser grave y tranquilizador.
Vamos nombrando las distintas partes del cuerpo, desde los pies hacia la cabeza,,
que el alumno irá aflojando conscientemente hasta quedar con todo su cuerpo
totalmente relajado.
Se relaja el dedo gordo del pie izquierdo, los otros dedos, la planta del pie, el talón
del pie izquierdo. Empeine, tobillo, pantorrilla, canilla, rodilla, muslo, parte posterior,
anterior, interior, exterior y glúteo. Se pasa al dedo gordo del pie derecho y se repite
cada parte hasta llegar al glúteo. Se afirma la sensación de descanso, relajación y
pesadez., los glúteos nuevamente y la zona baja del abdomen. Se relajan las
lumbares y el resto de la columna, abdomen, tórax, el lado izquierdo y el lado
derecho. Los hombros, el cuello y la nuca. Se comienza a relajar el pulgar de la
mano izquierda, los otros dedos, la palma y talón de la mano. La muñeca,
antebrazo, codo, brazo, parte posterior, anterior, interior, exterior, parte superior del
brazo. Se repite con el lado derecho. Se relaja cada parte de la cara. Dejamos los
labios separados, floja la lengua dentro de la boca, las mejillas, párpados, frente y
entrecejo. Se aflojan maxilares, la nuca, la cabeza, orejas y cuero cabelludo. Se
marca la respiración pausada. Se induce al cuerpo a sensaciones de pesadez, de
descanso, relajación. El cuerpo no quiere moverse, sí quiere descansar. Se inducen
sensaciones de tranquilidad, placer, felicidad y dicha.
TENSO RELAJACIÓN
. Esta relajación puede realizarse en la postura de savasana (recostado boca arriba)
o en la postura de la lombriz (boca abajo). Se tensiona la pierna izquierda: el pie,
tobillo, pantorrilla, canilla, rodilla, muslo y glúteo izquierdo. Llevamos toda la tensión
a la pierna izquierda, apretamos los músculos con fuerza. La separamos a penas
unos centímetros del suelo. Llevamos toda la tensión hasta que la pierna tiemble.
Tensionamos durante 5 segundos. Dejamos que la pierna caiga al suelo, la
aflojamos, bien pesada sobre el suelo. Sentimos la pierna muy relajada, pesada.
Toda la pierna está relajada y notamos la diferencia entre la tensión y este momento
de relajación
Se repite hasta 3 veces.
Se repite el mismo procedimiento con la pierna derecha y cada referente corporal
hasta llegar al rostro.